La demanda constante de viviendas en alquiler en grandes ciudades o con gran presencia de turistas, trabajadores temporales o estudiantes, hace que los precios experimenten subidas constantes. Por otro lado, el acceso a la vivienda en propiedad también resulta cada vez más difícil para una población joven con unas condiciones de trabajo cambiante y salarios bajos.

Por estos motivos van apareciendo nuevas fórmulas de alquiler en con el fin de mejorar las condiciones de residencia, de hacer turismo o incluso de instalar un nuevo negocio.

Piso compartido

Una de estas modalidades de alquiler, muy popular entre la población joven, es la del piso compartido. La principal ventaja es que se reparten los gastos del alquiler y consumos. Sin embargo, como es de suponer, no está exenta de numerosos inconvenientes.

Principalmente se utilizan dos fórmulas en el reparto del costo de la vivienda entre sus inquilinos:

  1. Un único contrato de arrendamiento, en el que aparece por una parte el arrendador y por otra los inquilinos que responden de forma solidaria.
  2. Distintos contratos en los que el arrendador alquila a cada inquilino una habitación y el derecho a la utilización de los elementos comunes como salón-comedor, cocina o baños.

Este tipo de modalidad es el utilizado principalmente por estudiantes y trabajadores jóvenes.

Alquiler de habitaciones

Otra fórmula low cost de acceder a la vivienda es el alquiler de habitaciones. Con esta modalidad se puede optar a una vivienda por una renta menor que arrendando  todo el inmueble, y además, el propietario obtiene unos ingresos extraordinarios con el que sufragar los gastos de su vivienda.

¿Es legal alquilar habitaciones?

Aquí las diferentes normas crean muchas dudas. Si la habitación se destina a residencia habitual, la ley no lo prohíbe. Si su destino es turístico habrá que estar a lo que diga la normativa turística de la Comunidad Autónoma.

Alquiler vacacional

Este tipo de modalidad, surgida como fórmula colaborativa de alquiler de viviendas para usos vacacionales, ha experimentado  un gran auge en los últimos años. Cada vez son más las plataformas que ofrecen alquileres vacacionales, los más conocidos: Airbnb, Homeaway,  Rentalia  o Windú. Pero la oferta en Internet es ilimitada.

El principal problema que presenta esta modalidad es la opacidad en su regulación, ciertas dosis de inseguridad y la ausencia de regulación legal. Además de una excesiva proliferación en los centros de las grandes ciudades, con los consiguientes problemas para los residentes en esas zonas urbanas.

Alquiler con opción a compra

El alquiler con opción a compra es otra de las formas  utilizadas por los jóvenes cuando deciden dar el paso de abandonar la casa de sus padres.

Se trata de una fórmula que permite a los inquilinos establecerse en una vivienda en régimen de alquiler durante un tiempo con el derecho a comprarla. Se descuenta del precio parte del alquiler pagado durante los meses que estuvo de inquilino en la vivienda. Esta es una gran ventaja, ya que parte del dinero pagado en concepto de renta de alquiler servirá en un futuro para pagar una parte de esa vivienda.

El principal inconveniente es que normalmente el alquiler suele ser más caro. Además, si el inquilino desiste de la opción de compra no recuperará el dinero pagado con destino a la futura compra.

Alquiler de oficinas compartido

En los últimos años, se ha extendido un nuevo formato de oficinas que van más allá del alquiler clásico bajo el paraguas del “coworking”.Incluyen oficinas privadas,  escritorios personales en áreas comunes, salas de reuniones y auditorios y gran cantidad de servicios, como mensajería, recepción, telefonía, equipamiento para realizar impresiones y gastronomía.

Estos nuevos espacios urbanos de trabajo compartido proyectan una imagen moderna, con atención al diseño, lo que resulta atractivo tanto para desarrollar las tareas como para transmitir solidez a clientes y proveedores. Además aportan un valor extra, como puede ser la interacción cotidiana con otras personas y  oportunidades de negocios compartidos.