¿Informe pericial y tasación son lo mismo?

A veces se confunden, y es cierto que se parecen en algo importante: ambos parten del análisis de un inmueble y pueden tener consecuencias económicas relevantes. Pero una tasación y un informe pericial, realmente, no responden a la misma pregunta.

La confusión es habitual: quien necesita reclamar por unos daños puede pedir una tasación pensando que servirá para acreditar el problema, y quien va a repartir una herencia puede encargar una pericial cuando, en realidad, necesita fijar el valor de la vivienda. Elegir mal el documento puede hacer perder tiempo y dinero, especialmente cuando ya existe un conflicto.

La clave está en el objetivo. ¿Necesitas saber cuánto vale un inmueble o demostrar qué ha ocurrido en él? La respuesta marcará el tipo de encargo que contratar.

Qué es una tasación y para qué sirve

Pero empecemos por el principio, por definir términos y qué funciones que cumple cada  uno. Una tasación determina el valor de un inmueble en una fecha concreta, y para hacerlo, el técnico analiza sus características, ubicación, superficie, estado de conservación y comportamiento del mercado, entre otros factores que pueden afectar a su precio.

Es un documento habitual en operaciones de compraventa, solicitudes de financiación hipotecaria, herencias, divorcios o repartos patrimoniales. También puede resultar útil cuando existe una discrepancia con la Administración sobre el valor atribuido a un inmueble. Por ejemplo, dos hermanos que reciben una vivienda en herencia pueden necesitar una tasación inmobiliaria para repartir los bienes con una referencia objetiva. En ese caso, el documento no tiene que demostrar que existe un daño o un incumplimiento. Su función es establecer un valor razonado.

La tasación puede apoyarse en distintos métodos, pero su resultado debe ser comprensible: qué inmueble se ha valorado, qué elementos se han tenido en cuenta y cómo se ha llegado a la cifra final.

Informe pericial y tasación son lo mismo

Qué es un informe pericial inmobiliario

Un informe pericial tiene otra finalidad diferente a lo que acabamos de ver con las tasaciones. Se utiliza cuando hay que analizar un hecho técnico que genera dudas y puede servir para estudiar el origen de unas humedades, por ejemplo, determinar si una obra se ha ejecutado correctamente o valorar los daños derivados de una filtración. También es habitual en reclamaciones por vicios ocultos, incumplimientos contractuales o defectos de construcción.

El perito inspecciona el inmueble, revisa la documentación disponible y explica sus conclusiones con una metodología técnica. El informe, eso sí, debe responder a una cuestión concreta, no basta con afirmar que existe un problema: hay que explicar qué se ha observado, cuál puede ser su causa y qué consecuencias tiene.

Un informe pericial inmobiliario puede utilizarse durante una negociación o incorporarse a un procedimiento judicial. En este último caso, el perito puede tener que ratificarlo y defender sus conclusiones ante el juzgado.

Informe pericial y tasación son lo mismo

La diferencia clave: valorar un inmueble o demostrar un problema

Después de ver para qué sirve cada documento, podríamos resumirlo en que:

  • La tasación fija el valor de un inmueble en un momento determinado.
  • El informe pericial analiza una incidencia técnica o una controversia.
  • Una pericial puede incluir una valoración económica cuando el daño debe cuantificarse.
  • La tasación no acredita por sí sola el origen de unas humedades, una grieta o una obra mal ejecutada.

Imagina una vivienda que se vende por un precio aparentemente ajustado, pero que presenta filtraciones pocos meses después. Una tasación puede indicar cuánto valía la vivienda en el momento de la operación. Sin embargo, para reclamar por los daños será necesario estudiar qué está causando esas filtraciones, si el problema era preexistente y qué reparación requiere. Ahí entra la pericial. El valor del inmueble puede formar parte del conflicto, pero no sustituye el análisis técnico del defecto.

Cuándo necesitas una tasación y cuándo un informe pericial

La tasación suele ser la opción adecuada cuando la cuestión principal es económica. Puede ser necesaria antes de vender una vivienda, repartir una herencia o negociar un divorcio. También puede servir para presentar una tasación pericial contradictoria cuando el contribuyente no está de acuerdo con el valor asignado por la Administración.

El informe pericial resulta más útil cuando ya existe una discrepancia sobre el estado del inmueble. Por ejemplo, si una comunidad de propietarios reclama defectos en una fachada, si un comprador descubre daños que no eran visibles o si una reforma no ha resuelto el problema para el que fue contratada.

En las compraventas, esta diferencia es especialmente importante. Una vivienda puede estar correctamente valorada y, aun así, presentar un defecto grave. También puede ocurrir lo contrario: que no exista un daño técnico, pero que las partes necesiten determinar su valor para cerrar un reparto patrimonial.

En reclamaciones por defectos no aparentes tras una compra, un informe pericial por vicios ocultos permite documentar el estado real del inmueble y valorar si el problema puede tener relevancia para una reclamación.

Informe pericial y tasación son lo mismo

¿Puede una tasación utilizarse en un juicio?

Sí, una tasación puede aportarse en un procedimiento judicial, pero su utilidad dependerá de lo que se esté discutiendo. Cuando el litigio gira en torno al precio de un inmueble, una compensación económica o el reparto de un patrimonio, una tasación bien fundamentada puede ser una prueba relevante. Sin embargo, si el debate se centra en el origen de un daño o en la responsabilidad por una obra, hará falta un análisis pericial que entre en la cuestión técnica.

La Ley de Enjuiciamiento Civil regula la prueba pericial y establece que los dictámenes deben aportar los conocimientos necesarios para valorar hechos relevantes en el proceso. Por eso, el documento debe ajustarse a lo que realmente se quiere acreditar. Un informe correcto, pero mal planteado para el objeto del pleito, puede tener una utilidad limitada.

Elegir bien el documento antes de actuar

Como hemos visto, una tasación y un informe pericial pueden complementarse. En algunos conflictos, primero hay que identificar el daño y después calcular su repercusión económica. En otros, basta con determinar el valor del inmueble porque no existe una controversia técnica.

Antes de encargar uno u otro, conviene detenerse en algunas preguntas esenciales: ¿Buscas una referencia de valor? ¿Necesitas acreditar un defecto? ¿O vas a negociar, reclamar o acudir a juicio?

En Aguirre & Baeza realizamos tasaciones e informes periciales adaptados a cada situación. El objetivo es que el documento responda al problema real desde el principio y aporte una base técnica útil para tomar decisiones o defender una posición.

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